Hay planes que están bien… y luego están los que acaban en carcajadas, anécdotas, frases y recuerdos que se quedan para siempre. Si lo que buscáis es pasar un rato entre risas, te proponemos algunos planes originales para reírse con amigas que te van a encantar. Y si te interesa la creatividad, aquí tienes otras ideas de planes creativos para amigas
1. Juegos de mesa (pero bien elegidos)
Olvida el Monopoly. Si queréis reíros, necesitáis juegos dinámicos, absurdos o creativos.
Ejemplos que funcionan de verdad:
- Time’s Up: consiste en adivinar personajes en varias rondas (hablando, con una palabra, y mímica). Es imposible no acabar llorando de risa en la última ronda.
- Dixit: cada una describe una carta ilustrada de forma creativa. Aquí salen interpretaciones surrealistas y muchas bromas internas.
- What Do You Meme?: crear memes con cartas. Ideal para grupos con humor rápido y cero vergüenza.
- Jenga: la mítica torre, ese juego de tensión y risas por igual. Iréis cambiando piezas una a una hasta que la torre aguante… ¿Quién caerá primero?
👉 Clave: Si os apostáis algo (material o algún tipo de prueba) todo se intensifica. Y, por supuesto, añade música y algo de picoteo para que fluya.

2. Taller creativo sin presión (donde el resultado da igual)
Puede parecer lo contrario a “reírse”, porque las manualidades requieren concentración también, pero lo cierto es que hacer algo diferente y creativo genera un ambiente de relax y positividad que da mucho subidón.
¿Por qué? Porque:
- Nadie sabe hacerlo perfecto. Y no pasa nada si no sale perfecto.
- Hay libertad para improvisar. La obra es tuya y nadie va a juzgarla.
- Y los errores son parte del plan. De hecho, errar lo hace gracioso.
¿Qué podéis hacer?
- Aprender alguna técnica nueva, como el quilling o el macramé, por ejemplo. Al ser la primera vez te permites más fallar y esto reduce la presión y la frustración considerablemente. Porque el objetivo pasa a ser «probar» y no «hacer una obra de arte».
- Crear una pieza decorativa para casa. Podéis crear un centro de flores preservadas o un pintar vuestro propio cuadro. ¿Crees que no eres capaz? ¡Prueba y sorpréndete! Será genial ver cómo a cada una os queda diferente y cómo vais viviendo el proceso cada una. Podéis incluso compartir vuestras emociones sobre la marcha. Eso lo hará más relajado y entretenido. Y, si queréis más diversión. ¿Por qué no rotar cada 15-20 minutos vuestras creaciones? Así crearéis todas las piezas entre todas vosotras. Caos y risas aseguradas. Y un bonito recuerdo de todas y de ese día.
- Crea una pieza de moda. Funcional y útil, para luego lucirla en la calle. Puedes hacer un taller de crear tus propios pendientes o pintar una prenda de ropa (totebag, camiseta…). Será divertido probárosla al final. ¿Y si lo hacéis para regalárselo a otra de vosotras tipo amigo invisible?
Este tipo de plan tiene algo especial: empiezas concentrada… y acabas relajada, emocionada y comentando entre risas lo que ha hecho cada.

3. Juegos improvisados en casa (los que nunca fallan)
No hace falta comprar nada. Casero y económico. A veces no hace falta gastar dinero para pasarlo bien.
Te cuento tres ideas que funcionan siempre:
- “Quién es más probable que…”: una lee la pregunta y todas señalan a alguien del grupo a la vez. ¿Coincidís? ¿Os sorprenden las repuestas? Las risas son inevitables.
- Historias encadenadas: una empieza una historia y cada una añade una frase. Veréis cómo se va formando un hilo absurdo y cómico.
- Verdadero o falso: cada una cuenta 3 historias (2 reales y 1 inventada) y el resto debe averiguar cuál es la verdadera. Si os conocéis mucho y os resulta difícil encontrar historias que el resto no pueda saber que son ciertas, podéis recurrir a cosas cotidianas que hicisteis (y que no hicisteis) por la mañana o el día anterior.
👉 Este tipo de dinámicas sacan historias que no conocíais, puntos de vista que no sabíais… y ahí es donde vienen las risas de verdad.
4. Karaoke improvisado
Si os gusta el ambiente salir, podéis buscar un local pero, si preferís la tranquilidad íntima de casa, podéis motarlo en casa.
Te cuento cómo hacerlo bien:
- Lista de canciones nostálgicas (2000s, Disney, etc.). Tanto si preparáis algo en casa como si salís, pensad las canciones que queréis cantar. Buscad canciones que os representen y signifiquen algo para el grupo. Para hacerlo más divertido, podéis dividiros en dos o tres grupos y hacer una competición.
- Turnos rápidos. Para hacerlo más intenso y emocionante (y echaros unas buenas risas), en lugar de cantar canciones enteras cada una, podéis pasar el micrófono tipo patata caliente, así el resto nunca sabéis a quién le toca ni cuándo, y podéis compartir la misma canción entre varias.
- Añadid puntos extra: quien baile además de cantar, quien cante en otro idioma, etc. Infinitas posibilidades
El momento en el que alguien se toma demasiado en serio una canción… es oro.
Lo importante es participar
Si queréis reíros, el plan tiene que invitar a participar, no solo a estar. Y cuanto más improvisación y menos perfección, mejor. ¿Quieres más ideas? Pues aquí tienes más planes originales para hacer con amigas.